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"Me gustan las estéticas fuertes, sobre todo las folclóricas y religiosas"

Polifacético: Dicese de aquella persona que tiene mucho que ofrecer y se siente incapaz de dedicarse a una única labor. En esta ocasión, nuestro hombre orquesta es nada menos que Ernesto Artillo; un manitas en las artes gráficas que parece no saber estarse quieto...

DOZE Magazine: Señor Artillo, como no sabemos dónde encasillarte ¿nos lo podrías decir tú?
Ernesto Artillo: Mejor no intentarlo… Mis padres lo hicieron en su momento y nada. De pequeño no sabían si lo mío era la hípica, la pintura, el teatro... los tenía mareados. Ahora, igual. Me lo paso pipa mezclando disciplinas y tengo la suerte de trabajar en algo que me lo permite. En Tendencias llevo el blog, disparo editoriales para la revista, escribo artículos, cubro eventos, he hecho hasta de estilista…! Mi compañera Carmen titula mi puesto con un “vale pa to”. Fuera del trabajo más popurrí y, en mi blog, una lista de reproducción subraya esa heterogeneidad con temas de Scott Matthew, Ryan Gosling  o Ólafur Arnalds mezclados con otros de Alberto Iglesias, M83 o Lola Flores y El Pescailla. Solo podría encasillarme con seguridad como fan de los placeres más primarios.



D.M: Entre tus facetas encontramos las de editor de moda, fotógrafo, artista y creemos que hasta decorador. ¿Te llegas a aburrir en algún momento?

EA: ¡Me ha encantado lo de decorador! Me imagino que viene por las fotos que publico de mi propia casa… me encantaría profesionalizarlo. Mi madre es decoradora y, sin darme cuenta, me veo heredando su vocación. Me gusta recrearme en mis propios espacios, desgastarlos y que esa huella se convierta en una nueva experiencia visual. Me encantaría probar también con un restaurante o un hotel de pocas habitaciones, pero no sé si me atrevería con la casa de otro sin conocerlo íntimamente… un hogar debería ser consecuencia de cada uno.

D.M: En tu blog demuestras una originalidad poco común, ¿de dónde bebes?
EA: Desde pequeño me han llamado mucho las estéticas fuertes, sobre todos si vienen de las tradiciones, como el folclore o la iconografía religiosa. Los culpables totales son mis padres, unos gurús de la alegría de vivir que siempre me han llevado de feria en sarao, mostrándome un buen catálogo de imaginario costumbrista. Un amigo dice que siempre que fotografío a hombres, parecen cristos en plena pasión y otro que mis collages son como fallas. Al principio lo mostraba de manera evidente, ahora lo he relajado en pro de una estética más aséptica, más correcta y, por lo tanto, menos visceral… Quizá debería retomar la imprudencia de mis orígenes.

D.M: En tus collages mezclas moda, arte y todo lo que se te pase por la manos. ¿Es handmade o Photoshop? o dicho de otra manera, ¿vieja o nueva escuela?
EA: Fíjate que me siento rudimentario en todas las facetas de mi vida, no hay más que ver mi móvil. Sin embargo en su día aprendí a utilizar Photoshop y se ha convertido en una especie de juguete que me entretiene con la adicción propia de una Game Boy. Más que nada, me agiliza los collages cuando tengo poco tiempo, como suele ocurrir. Sin embargo, me encantaría empezar a recortar y dejarme pegados índice y pulgar. Me siento más cómodo lejos de la tecnología.



D.M: Además de en Tendencias ¿en qué otros medios trabajas?

EA: En los que me pagan o me ilusionan. Últimamente no dejo de pensar en lo estimulante que sería hacer una portada para Interviú o las fotos de la próxima casa que presente Eugenia Silva en AD.

D.M: Es más que sabido que los tiempos no son fáciles pero tú no te amilanas. ¿Tienes en mente nuevos proyectos? ¿Nos puedes adelantar hacia dónde van encaminados?
EA: ¿Además del de interviú? Estoy continuamente haciendo listas de tareas a largo y corto plazo. Tengo una agenda para el trabajo y otra para mí, aunque siempre acaban mezclándose. Esto es un poco obsesivo, puedes encontrar enumerado desde “retocar fotos para menganito” hasta “limpiar el baño” pasando por “lo importante es la alegría”; sin embargo nunca tengo más planes que el del momento… Espero conseguir la paciencia necesaria para decidir si me gustaría contar algo más personal a través de cualquier formato creativo y, si resulta que sí, hacer una exposición con mucho cariño e invitar a familia y amigos a beber y comer.