Oda al coleccionismo salvaje
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- Sección: ARTE
- Publicado el Miércoles, 28 Septiembre 2011 01:00
- Autor Redacción

Unas polaroids caseras, cuatro cámaras analógicas que no funcionan, tres cuadernos en blanco, doce lápices de colores, un par de gafas de sol, un puñado de calaveritas de plástico, dos copias de los diarios de Warhol, cuarenta y tres películas, un caballo sueco, una calabaza de Halloween que brilla en la oscuridad, seis carpetas con recortes de revistas, dos libros de micropoesía, tres robots de juguete, varios cómics de Dylan Dog, media docena de figuras de acción, un gato chino de porcelana, dos biografías diferentes de Elizabeth Taylor y un conejo blanco que funciona como despertador.

Tres ilustraciones de un artista japonés, un busto a tamaño real de Joan Crawford, dos cuadros expresionistas muy pequeños, un bang de Lichtenstein, seis retratos al carboncillo de hombres desnudos, diversos paisajes bucólicos, unas Marilyns deconstruidas y repletas de purpurina, collages de revistas vintage, viñetas de cómic a tamaño real, un conjunto pictórico de mascotas caninas, copias de carteles de cine polacos, pósters centrales de Playmates, pin-ups ilustradas en los años cincuenta y un cuadro pintado por la mona Chita.... Uff.
Los grandes desnudos de Newton, unos lirios de Mapplethorpe, dos imitaciones de Basquiat, una bola de color de Murakami robada de una exposición, veinticinco carteles de Zulueta, los diez mandamientos chochonis, la colección de pelucas de Raquel Welch, el Sex de Madonna, unas fotos burlesque de Dita Von Teese, una caja de cultura pop, una pila de revistas de tendencias y la Carmen Polo de los Costus.
Una oda al coleccionismo salvaje gritando desde cualquier rincón del salón. Tesoros brillantes, chucherías y joyas, lienzos gigantes recubiertos de oro, pinceles de marfil y pelo de marta, cientos de imágenes esperando ser plasmadas en miles de combinaciones, bodegones de lujo descontrolado, una explosión histriónica y excesiva. Superproducciones hiperbólicas, creaciones artísticas al servicio del hedonismo. Cerramos los ojos, contamos hasta tres y empezamos a dibujar... ¿Acaso alguien duda de que más es más?.
Texto: El Hombre Confuso (http://elhombreconfuso.wordpress.com)
Ilustraciones de: Artista DiMerda, Lee Price, Michał Dziekan y Florian Kuhlmann
Puedes ver los reportajes fotográficos completos en el séptimo número de DOZE Magazine.


