Paisley, el ave fénix de la moda
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- Sección: MODA
- Publicado el Viernes, 13 Julio 2012 09:04
- Autor Jesús Martín

Hace unas semanas compré unos pantalones de seda llenos de paisley. Tardé en estrenarlos porque requerían una ocasión especial. Las reacciones no se hicieron esperar en cuanto puse un pie en la calle… El paisley es una tendencia actual y que vemos a diario, pero su uso de una manera tan masiva todavía choca en una sociedad tan tradicional en el ámbito de la mod, como la española, más aún si el portador pertenece al género masculino.
Si bien el paisley nunca se ha ido (¡gracias a Dios!) es cierto que vive, de cuando en cuando, nuevas juventudes. Y una de esos rejuvenecimientos lo estamos viviendo desde el año pasado. Es cierto que, a pesar de su llamativo aspecto, es fácil de combinar y sube mucho un atuendo, dándole un toque de importancia, aunque se puede llevar de forma casual si se sabe combinar con mesura. Etro sabe mucho de esto y, desde su creación, ha convertido al paisley o cachemir en su buque insignia estampándolo en todo (desde blusas o caftanes hasta zapatos).
Liberty, animal print, camuflaje… son todos estampados que están en nuestro armario, pero ¿no os habéis preguntado alguna vez el origen de ellos? Sólo hay que navegar un poco por la red para encontrarlo.
He oído llamarlo de mil formas: amebas, flores, cositas, estampado de sofá (refiriéndose a la cretona) y de mil maneras más. Sin embargo, su nombre real y tradicional difiere mucho de éstos, o de los que los conocemos hoy en día. Para poder hablar de su nombre primero tenemos que saber qué es. Parece algo vegetal pero no sabemos exactamente el qué. Al parecer este motivo se lleva utilizando desde el 224 D.C. en las regiones comprendidas entre Persia, Azerbaiiyán y la India. Pueblos que han visto en el estampado desde riñones, mangos, cipreses, palmeras… Por lo que denominaron a estas amebas con los nombres locales de tales productos.
Si su uso en el sur y oeste de Asia estaba ya bastante extendido, fue a principios del siglo XVII cuando llegó a Europa y su estética fascinó a los franceses en primera instancia y después al resto del continente, especialmente Inglaterra. Tan grande fue el éxito de este motivo que los soldados traían chales de lana de Cachemira (fácil saber el porqué de su nombre) y de la India (entre ellos Napoleón para Josefina). Las fábricas rápidamente empezaron a crear sus propias versiones estampadas, no tejidas, para abaratar en gran medida los costes. De entre todas las zonas donde se producía cachemir, la que mayor relevancia tuvo y a la que debemos su nombre en su versión anglosajona, es la de Paisley en Escocia.
Rápidamente pasó de los chales a la vestimenta, a la ropa de hogar, al menaje. No es difícil encontrarlo en cualquier pintura decimonónica, especialmente de Inglaterra o Francia. Como bien sabemos, las modas pasan enseguida y, a finales de siglo, llegó su decadencia. Los chales tejidos pasaron a costar poco más de una libra y, como todo producto de consumo que se masifica, dejó de tener interés. Tuvieron que llegar los 60 para que el paisley reclamara su posición dentro de los estampados a la moda. En parte por el aumento de la población asiática en Inglaterra, en parte por el apogeo de lo espiritual, que los Beatles ayudaron a difundir con su peregrinaje a la India en 1968. La psicodelia y el Verano del Amor adoptaron esta intrincada gota coloreada como símbolo de libertad. Pronto decayó la fiebre por el cachemir y pasó a manos del disco y el glitter. El interés por lo oriental volvió en los 90 pero fue un corto periodo. Hace poco más de dos años que el cachemir volvió con fuerza en firmas como Prada o Topman (por nombrar una de primer orden y otra low cost).
Desde luego es un estampado que llama la atención, es fuerte, atrevido y maximalista, y captura todo el lujo y misterio de oriente. Como curiosidad, termino con un error garrafal de un blog de moda que leía hace unos días. Hablando de tendencias para este verano, dicha bitácora hacía referencia a este estampado de la siguiente manera: "estampado basado en los motivos del paisley de la cachemira", que viene a ser lo mismo que decir: "los motivos de las flores de las flores". Simplemente es un error, pero es que encuentro tantos…
Texto: Jesús Martín








