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El valor del esfuerzo

En medio de una crisis institucional que está truncando las expectativas de gran parte de la juventud española y repercutiendo especialmente sobre la cultura, hemos reunido a cuatro prometedores equipos de diseñadores españoles para desmitificar la frivolidad del sector y hablar de la realidad que atraviesa nuestro país. El próximo 17 de Septiembre tres de ellos presentarán sus colecciones en El EGO, la pasarela de jóvenes talentos de Mercedes Benz Fashion Week Madrid (MBFWM). Están llenos de proyectos e ideas, son consecuentes con ellas y defienden el consumo responsable, arremetiendo contra la ropa de masas y el sector del lujo. Comparten un profundo respeto por sus maestros y compañeros, y demuestran solidaridad con su país.

“El problema serio es más moral que social. En España la gente es conformista porque nos han puesto las cosas muy fáciles. Hay países que lo están llevando mejor donde ha habido un movimiento popular y aquí eso no existe. No tenemos un sentimiento que nos diga  “el de al lado se va a quedar, así que yo me quedo también” pero esto sucede más por miedo que por no querer ayudar al de al lado”. Quien habla así es Jacobo Salvador (Coruña, 1991), uno de los dos integrantes de Heridadegato. Su compañera María Rosenfeldt (Madrid, 1990) sostiene: “A veces me pregunto qué hago trabajando en moda cuando podría estar en la calle haciendo algo para que cambie todo esto”.

 María Rosenfeldt y Jacabo Salvador de Heridadegato 

Paula de Andrés (Madrid, 1988), diseñadora de POL, manifiesta que “si tienes una familia que mantener, existe miedo de perderlo todo. Hay gente en la calle por ir a huelgas y es gente muy valiente, pero yo entiendo que si tienes hijos y tienes que darles de comer a lo mejor sí que tienes que pensar un par de veces si puedes ir a una manifestación o tienes que quedarte trabajando”. Miguel Becer (Navalmoral de la Mata, Cáceres, 1985), único integrante de MANÉMANÉ, asegura estar acostumbrado a esta situación porque desde que comenzó su carrera profesional no ha conocido otra diferente. Afirma que “la élite se beneficia mientras que somos la clase media la que realmente sustenta el país”.

Miguel Becer de ManéMané

Sobre si la crisis ha repercutido en ellos, Paula de Andrés aclara: “Lo que nosotros hacemos está enfocado a un público de clase media trabajadora y mucha de esa gente ya no puede ser exigente con los detalles. La gente ahora escoge moda del montón en lugar de moda un poco más diferente porque lo que antes se gastaba en caprichos ahora se va por otro lado. Soy consciente de que diseñando ropa no estoy ayudando a nadie pero por otro lado pienso que somos gente que al menos se está moviendo”.

Están sacando adelante empresas pequeñas en tiempo récord, en un contexto de recesión económica y con el desempleo juvenil rondando el 57%. Habitualmente se emplea la escasez de movimiento de dinero que hay en el mercado y las pocas oportunidades de los jóvenes para justificar el desmesurado desempleo, pero también se apunta a la pasividad y comodidad de la juventud española y a sus pocas ganas de moverse. “La gente está acostumbrada a que salga todo bien sin apenas esfuerzo y en el momento en el que se requiere esfuerzo del conjunto es más difícil”, explica Paula de Andrés.

Natalia y Sandra Escudero de Manifesto Reche

Tienen modelos de empresa opuestos y cuando se pregunta cuál es el más lucrativo, todos señalan a Sandra Escudero (Benidorm, 1980) y Natalia Escudero (Benidorm, 1987), integrantes de Manifesto Reche, que venden pero no hacen desfiles. “Nosotras no teníamos ni idea de vender pero nos lanzamos al precipicio. Íbamos a hacer una colección para nosotras, para guardar en el cajón, pero quedó bien, pensamos en presentarla y alquilamos un espacio para hacer una instalación con la ayuda de un colectivo. Empezamos algo pequeño que fue creciendo pero al principio nunca pensamos en montar una marca”. Dada la dificultad de ser creativo y vivir de ello en España, todos tienen otros empleos. Sandra Escudero trabaja en un banco, Paula de Andrés de administrativa “imprimiendo cosas, pero gracias a eso pago las telas” y María Rosenfeldt trabaja en la empresa familiar, mientras que Natalia Escudero y Jacobo Salvador son estudiantes.

Resulta sorprendente la visión tan clara que poseen de su negocio y del mercado en general. Todos son conscientes de que crear una compañía desde cero no es tarea fácil y requiere mucho tiempo y esfuerzo. “No conozco a nadie que consiga poner una colección en una tienda de un día para otro, a no ser que tenga un inversor detrás”, aclara Miguel Becer. “Yo autofinancio mi empresa con el trabajo que hago en otras y siempre he dicho que sí a todo, en la medida de mis posibilidades”. Tras estudiar Económicas, ha trabajado para Ángel Schelsser y actualmente forma parte del equipo de Bimba & Lola.

Paula de Andrés, que ha trabajado con Moisés Nieto, Antonio Alvarado y Asaad Awad, ha preferido construir primero la imagen de su firma POL para luego vender. “No tenía trabajo y quería hacer currículum así que comencé a presentarme a concursos hasta llegar al EGO. He llamado muchas veces a puertas y no me ha abierto nadie pero sin embargo, cuando he dicho que he participado en MBFWM por lo menos me han escuchado”. Cuando se plantea por qué los españoles apenas cuentan con presencia en los showrooms y puntos de venta internacionales, Sandra Escudero lo explica de la siguiente manera: “Un stand en una feria de moda en París cuesta entre 6000 y 8000 euros, y sin embargo las tiendas no compran productos de ningún diseñador hasta que han participado en dos o tres ediciones, así que no es rentable”.

POL Colección Otoño/ Invierno 13

Los integrantes de tres de estos equipos de diseñadores son arquitectos o han comenzado arquitectura pero cuando se les pregunta si el declive de la profesión les ha empujado a la moda coinciden en que lo suyo es puramente vocacional. “Los arquitectos en general somos muy pesimistas, nos quejamos mucho pero no me lo explico. Sé que hacer un edificio ahora es imposible pero alguien que ha estudiado arquitectura debería ser capaz de hacer un mueble y muchas otras cosas”, dice Natalia Escudero.

En arquitectura se han extendido especialmente los colectivos, agrupaciones de estudiantes o recién licenciados que se reúnen para dar salida a sus ideas y contribuir a la sociedad. En Madrid han levantado obras significativas como la Plaza de la Cebada en Latina. ¿Por qué los colectivos no triunfan en moda? “Hay un problema en España y es la envidia como deporte nacional. Los arquitectos se unen porque es su única alternativa, pero en moda sólo existe el tipo de persona al que le ofreces colaborar y te dice que ya tiene su propio nombre”. Paula de Andrés afirma que “podríamos tener un espacio es común en el que compartir dos maniquís, una modista y el material necesario para trabajar” y Miguel Becer va más lejos proponiendo crear una “cooperativa de moda, alquilando un local donde formar el personal adecuado para varias marcas y sumar ideas porque varias cabezas piensan más que una”.

Todos coinciden en detestar el mundo que gravita alrededor de ellos, recientemente denominado con éxito postureo. “Nuestro trabajo crea un mundo alrededor que no representa cómo somos. A la gente le encanta verse guapa y ser una estrella. Todo lo que esté tocado por la belleza es así porque pertenecer a un mundo que ves por encima es extraordinario. Los diseñadores somos los menos frívolos porque somos los que estamos en la oscuridad, currando” sostiene Paula de Andrés. Miguel Becer va más allá afirmando que es un elemento que le hace sentir fatal y contra el que hay que luchar. “Si no perteneces a ese grupo, te hace sufrir. Me gustaría que la frivolidad, la primera fila, las fiestas y las invitaciones no existieran” pero, sin embargo, reconoce que es necesario para contribuir a otorgar el halo de exclusividad que tiene la moda.

ManéMané

Heridadegato presentó su primera colección el pasado Febrero. En ella se observa una fascinación por la cultura urbana, el folklore y el etnicismo. El resultado, más experimental que comercial, describía a una mujer salvaje, pura, primitiva y campestre. “La gente podría concienciarse de que no necesita comprar tanta ropa porque así esta industria se convertiría en algo más cercano, se darían cuenta de que la moda consiste en diseñadores pequeños y no en las dos grandes empresas que venden tops por cinco euros. Si la gente lo supiera, se daría cuenta de que la moda en el fondo son personas que trabajan. Igual que el panadero vende pan, nosotros vendemos camisetas buenas hechas en España”, apunta María Rosenfeldt.

Para apreciar un producto de calidad se necesita gente que valore lo que está comprando pero en España impera comprar barato y los consumidores prefieren combinar marcas de lujo -a las que generalmente acuden en busca del logo- con ropa asequible, menospreciando lo que hay en medio. “La gente se gasta en una chaqueta cuatro mil euros o veintidós, pero gastarse doscientos para qué”, se pregunta Jacobo Salvador.

“No se da valor a la moda porque se considera superficial pero al final es un mercado muy grande”. Natalia Escudero ha estudiado Arquitectura, Fotografía en el arte contemporáneo, Danza Clásica y Piano. Sandra Escudero ha estudiado Derecho con especialización en Urbanismo y Música, ha trabajado en el sector financiero y además tiene estudios de patronaje, alta costura y peletería. En su trabajo en Manifesto Reche llevan a cabo un estudio a conciencia de las grietas, las fronteras, las juntas y la forma en que los materiales se tocan. Por el momento no realizan desfiles pero sus ideas se materializan en campañas de una belleza insólita.

Los integrantes de estos cuatro equipos saben que para garantizarse un buen futuro hace falta pelear, que es necesario soñar sin basarse en utopías, buscar un camino y tener en cuenta que la satisfacción no sólo llega cuando se ha cumplido con las aspiraciones y deseos personales, sino también cuando se ha sido justo con los demás. Todavía no han encontrado la manera de colaborar disciplinadamente y ayudarse entre ellos para suplir las carencias de las instituciones públicas, que han mermado drásticamente sus ayudas, becas y contribuciones, pero como dice Miguel Becer, “nada es en vano y al final todo esfuerzo tiene recompensa”.

DOZE Magazine agradece a la librería Tipos Infames la cesión del espacio donde se realizó esta entrevista.

Manifesto Reche

Heridadegato

Pol

Manifesto Reche

Texto: Guillermo Aroca
Portada: Manifesto Reche