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Bandas sonoras con denominación de origen

Hoy queremos detenernos en aquellas bandas sonoras que traspasan sus largometrajes y se convierten en el perfecto acompañamiento sonoro de nuestras vidas. Una selección de films, con sus respectivos 'hilos musicales', que, a nuestro parecer, representan un momento clave en el cine desde el punto de vista musical. No obstante, conscientes de que para gustos las canciones, estamos convencidos de que nos dejaremos más de una película en el tintero...

El Graduado
Esta no es una banda sonora cualquiera ni comenzamos por ella injustificadamente. Se trata, posiblemente, de la primera vez que se incluyen en una banda sonora éxitos pop de la época con una doble finalidad: ponerle música a la cinta y promocionarla utilizando un gran acompañamiento musical como vehículo amplificador de la historia en sí. Incluye hits de sobra conocidos como “Mrs. Robinson” o “The Sound of Silence”, una de ellas en formato acústico a cargo del popular duo Simon & Garfunkel. Dave Grusin se encarga de completar el disco que acompaña a esta obra maestra del cine.

Lost in Traslation
Dos desconocidos y un hotel en Tokyo. Así podemos resumir a gran escala lo que podemos ver en Lost in Traslation. Una pieza clave en la filmografía de Sofia Coppola que obtuvo el Oscar en 2003 en la categoría de “Mejor guión original”. Destaca, entre otras muchas cosas, por su increíble banda sonora; tanto es así que este disco se posicionó en el puesto número 13 de “Top independent albums” en el ranking Billboard.
¿Os imagináis a Bill Murray cantando “More than this” de Roxy Music y a la cándida Scarlett con un temazo de The Pretenders en un karaoke? Pues en Lost in Traslation es posible. Entre algunas de las bandas que podemos encontrar, aparecen My Bloody Valentine, Air, Girls o The Jesus and Mary Chain. Definitivamente la directora deja claro que ha hecho una muy buena selección de temas para el film. Y no es la primera vez que lo hace ya que. con anterioridad. lo dejó claro en “Las Vírgenes Suicidas” y lo demostraría más adelante en “Marie Antoinette“, de la que hablaremos posteriormente.

Drive
Tan sorprendente es la película, magistralmente dirigida por un semi-desconocido Nicolas Winding Refn, como su música, que aporta el elemento clave para dotar a la cinta de la estética ochentera que el realizador pretende buscar. La banda sonora incluye cuatro o cinco temas de otros tantos artistas que mezclan sintetizadores, bases electrónicas y muchos otros elementos para dortar al film de una perfecta atmósfera. Entre estos, destacamos “A Real Hero” de College, uno de esas canciones que tarareamos inconscientemente desde la primera escucha. De la parte instrumental se ha ocupado Cliff Martinez, ex Red Hot Chili Peppers, que una vez más logra encajar su música en el excelente trabajo del director.

Trainspottin´
La selección de canciones que forman la banda sonora de Trainspottin’ es una de las razones que han convertido a esta cinta en icono generacional de los noventa. Cada tema apoya perfectamente la acción de cada escena y, sobre todo, expresa el estado de ánimo de sus protagonistas. En resumidas cuentas, una cuidadísima selección de canciones que encajan perfectamente en la cinta, y que funciona igual de bien con o sin peli. Participan en esta banda sonora Iggy Pop y su “Lust For Life”, Underworld, New Order... y Lou Reed, que se encarga de poner el toque romántico en esta frenética historia con su maravillosa “Perfect Day”.

Alta Fidelidad
“Grabar una cinta recopilatoria requiere de un arte muy sutil, muchas normas y detalles. Para comenzar, usas la poesía de otro para expresar lo que sientes y eso es algo delicado...” Así explica John Cusack durante el largometraje lo complicado que resulta recopilar temas. Y por lo visto, el actor y productor de esta cinta se lo tomó muy en serio. Todos los temas escogidos para esta banda sonora ponen la guinda a cada situación vivida por el protagonista. Los escogidos han sido Lou Reed, Bob Dylan, Stereolab o The Beta Band entre otros, aunque la traca final corra a cargo de Jack Black con una divertida versión de “Let’s Get It On” de Marvin Gaye, canción favorita de los protagonistas.

Forest Gump
¿Quién no recuerda a la dulce Jenny gritar “¡Corre Forest, corre!” mientras este rompe sus soportes de las piernas al escapar de sus enemigos? Este filme se ha convertido en un clásico imprescindible del cine por méritos propios, y su banda sonora por supuesto que también. En buena parte de la película se escuchan de fondo numerosas canciones de los 60 y 70 aprovechando el recorrido del protagonista por muchos momentos de la historia reciente americana, temas que se ajustan perfectamente a las diferentes escenas en las que son integradas. La lista es bien larga, pero destacan entre ellas “California Dreamin”, de The Mamas & the Papas; “Fortunate Son”, de Creedence Clearwater Revival; “For What It's Worth”, de Buffalo Springfield; o “Sweet Home Alabama”, de Lynyrd Skynyrd, entre muchas otras.

Apocalypse Now
Si preguntamos a alguien sobre la música de esta maravillosa película de Coppola, nos hablará de la escena del bombardeo a un pueblo vietnamita mientras Suena “La Cabalgata de las Valkirias”, ordenada por el Coronel Kilgore para aterrorizar a los lugareños. Se trata de una banda sonora sin demasiada influencia en el desarrollo de la cinta, o quizás solapada por la espectacularidad de cada uno de los fotogramas que la conforman. De todas formas, la música de Carmine Coppola acompaña a Willard, aunque sin demasiada transcendencia, en su viaje hacia la locura. Destacamos la inclusión de “The End” de The Doors justo al comienzo de la peli, que funciona casi como un videoclip que nos introduce perfectamente en el infierno que trata de representar Coppola.

Singles
Esta película del director Cameron Crowe contaba la historia de un grupo de jóvenes y su agitada vida sentimental en la ciudad de Seattle. Y claro, siendo una película ambientada en la ciudad del grunge, la banda sonora debía contar con grupos punteros de principios de los 90: Alice in Chains con "Would?", Pearl Jam, que hacen doblete con "Breath" y "State Of Love And Trust”; y Soundgarden, entre muchos otros. De la etiqueta de este estilo se desmarcan otros artistas como The Lovemongers, que se lucen con una versión en directo de Zeppelin titulada "The Battle of Evermore", el grandísimo Jimi Hendrix, natural de Seattle, con un tema de su primer álbum ("May This Be Love"), y unos jóvenes Smashing Pumpkins que cierran la recopilación con un extenso corte llamado "Drown”.

Maria Antoinette
Vale, sí, probablemente no sea un peliculón, pero el simple hecho de contar una historia del S. XVIII utilizando canciones del New Wave y el post-punk como hilo conductor de la trama (y que aun encima quede bien) es sencillamente una genialidad. Sofia Coppola ya nos tiene acostumbrados a tener en todas sus películas una BSO variada y exquisita, y esta no se queda atrás. Grupos como New Order (“Ceremony”), los magníficos The Cure con “All cats are grey” y “Plainsong”, o Bow Bow Wow, que tienen gran presencia en la película con tres temas (entre ellos el genial “I Want Candy”) son algunas de las formaciones punteras de la época que están constantemente presentes en el film, además de otros grupos más modernos como son The Strokes con “What ever happened” o Air, entre otros.

500 days of Summer
He de reconocer que después de ver a Zooey Deschanel en “500 days of Summer”, mi orientación sexual se vio deshubicada durante unos instantes... Su presencia y su voz probablemente sea lo mejor de la película. Bueno, no, sin duda, lo mejor es la increíble selección de canciones. Se nota que una gran influencia en ello tuvo su director Marc Webb, novel en películas pero un auténtico genio con los videos musicales. Regina Spektor, la dulce Feist, Black Lips o The Smiths (en cuya BSO Deschanel versiona “Please, please, please let me get what I want”), entre muchos otros, inundan la pelí de canciones increíbles. Lo mejor: ver a Joseph Gordon-Levitt interpretando “You make my dreams” de Hall & Oates en un gran número musical y después de pasar una noche con la adorable Zooey... ¿Y quién no lo haría?

Garden State
Natalie Portman y Zach Braff (director y guionista de la película) son los protagonistas de Garden State, una cinta en la que nuevamente la música es la absoluta protagonista. Podría decirse que la película es en si bastante simple, sin un argumento claro y mucho menos entretenido, pero es el perfecto ejemplo de cómo un largometraje puede lanzar al estrellato Indie a un grupo prácticamente desconocido. Es el caso de The Shins que, gracias a la introducción de dos de sus temas en la película, dejaron de ser una banda cualquiera, a ser, a día de hoy, una formación de referencia. Completan esta maravillosa banda sonora Simon & Garfunkel, Zero 7, Nick Drake y Coldplay con “Don´t panic”, probablemente y, visto lo visto, de lo mejor de su carrera.

Casi Famosos
Este film narra la historia de un estudiante que está empeñado en ser reportero de Rock. Para ello contacta con el editor de una revista que le hace un encargo para cubrir un concierto de Black Sabbath. Allí conoce al grupo Stillwater, con los que acaba yendo de gira después de que la revista Rolling Stone le encargara un reportaje sobre la banda. Durante su viaje conoce a sus héroes, pierde la virginidad y hasta ahí puedo leer… Se dice que es una historia autobiográfica ya que el director tuvo una experiencia parecida en su juventud; además, las referencias a grupos como Led Zeppelin o The Almant Brothers Band son continuas. La banda sonora se basa en temas de los 60 y 70, desde The Who a Simon and Garfunkel pasando por los Beach Boys, Rod Stewart, Elthon John, David Bowie o Cat Stevens.

Texto: Alejandra Álvarez